miércoles, 18 de noviembre de 2015

D'artagnans Love n°3 : Tormenta

Habia pasado ya una semana desde que ahora era el guardian especial de la reina, el especial era porque yo era el que vigilaba en la noche. Las damas de compañia ya no me miraban de manera rara, quizas La Porte y Marie estaban algo recelosos , pero Ana de Austria me protegia y yo la protegia a ella.

Estaba alli , parado en la ventana que daba al pasillo real. Desde la última vez que M.Francois habia estado alli no hubo otro hombre que se pasiara por aqui.

A pesar de que de a poco me estaba haciendo amigo del circulo real , no me enteraba de casi nada. Mis interacciones eran en la tarde o en la noche, en la mañana hasta el mediodia lo usaba para dormir dado que mis otros dos compañeros de vigilancia se ocupaban de esos horarios.
Como decia me encontraba alli mirando por la ventana como la lluvia caia con mucha fuerza, a las afueras habia una gran tormenta. Tanta agua me estaban dando ganas de estar o durmiendo ó con un vaso de vino disfrutando del espectaculo natural.

- Mañana lo hablaremos con mas tranquilidad - la voz de su majestad se escucho detras de mi, estaba con sus damas caminando hacia sus respectivos aposentos.



- Pero su majestad mañana ...

- Mañana ...mira como esta lloviendo , no creo que algo pueda pasar esta noche

Las damas le contestaban , se reian parecia que las doce de la noche no estaba haciendo estragos en ella. Podria ser que hoy fuera otras de esas noches en las que damas se quedaban alli , en la gran sala que estaba a mi derecha hasta que alguna caia en los brazos de morfeo y las otras tomaban la decision que mejor era irse a dormir antes que el sol las encontrará aun hablando

¿Qué era lo que tanto podian hablar entre ellas? Hasta ahora lo poco que podia escuchar era siempre lo mismo, que este noble, que el otro , que la moda, que el Rey o el cardenal. Temas demasiados triviales para mi gusto.
Coloqué una de mis manos dentro de los bolsillos de mi pantalon y me acomode en el vano de la ventana.

Los gritos seguian , una de las damas cantaba, seguramente era la aurora, sabia por lo que habia escuchado en el Louvre que ella era una de las favoritas de ambos reyes, de Luis XIII y de la reina , no sabia bien si era por la voz dulce ó por la belleza de la dama pero ella era muy importante aqui. Otra estaba sentada en el clave tocando , algo que acompañara a la dama.

Mire por arriba de mi hombro , la reina y el sequito estaban sentadas y otras acostadas en los almohadones , grandes almohados que se encontraban en el piso.

Yo no entendía muy bien que era lo que decia aquella canción , parecia que estaba en otro idioma, no era ni español ni ingles ¿Qué seria? Bueno de todas maneras no me importaba, la melodia me decia que era dulce, que trataba de amor ó eso era lo que mi imaginación queria creer.

De un momento para otro se quedaron calladas, bueno no exactamente calladas pero si habían bajado la voz, una que otra risa interrumpia la canción hasta que el murmullo se hizo más fuerte y volvi a mirar hacia ellas.

Estaban en circulo alrededor de la reina , por más que me habia erguido un poco más , no era muy alto por lo que sus peinados me estaban tapando la vision.

- ¿Qué estarán haciendo? - me pregunte en un susurro inaudible.

Las estuve mirando con bastante curiosidad hasta que de un momento para otros me aburri, simplemente parecia uno de sus juegos.

Un relampago ilumino las afueras del Chateu , por un segundo la luz blanca estidente habia pintando el jardin de blanco haciendo que todo fuera de dia.

- ¿Marco?

- Polo - el grupo de mujeres respondio.

Una sonrisa se dibujo de costado , ahi iban de nuevo con sus juegos. Mujeres ya grandes y jugando como niñas.  Era lo que aun no entendia.

Sentía el murmullo detras de mi gritos, pasos bien apurados, corridas, podia decir que algunas de las damas estaban descalzas y otras aun con tacones.

No me habia dado vuelta para ver quien quien era la que corria a las damas . Ella preguntaba y ellas respondia , si mi oido no me engañaba se trataba de la reina y las que huian eran sus damas.

- ¿Marco?

Sentí la voz de la reina tan cerca de mi que en un momento mire a mi costado y la tenia a metros. Su dama mademe de Hautefort me miraba con cierto grado de complicidad pero yo no iba abrir la boca.
Sylvie corrio para ponerse cerca de mi

- Polo - dijo a centrimentros de mi y no se como fue , como paso que la mano de la reina estaba sobre mi pecho cerca de mi corazón.

Se hizo un silencio total en la sala , podía escuchar que mi corazón se iba a salir de mi pecho en cualquier momento.

- Ya tiene a una presa majestad - dijo la Aurora con  una sonrisa amplia.

Parecia que esto las alegrabas a todas. Estas cosas seguramente no le pasaba a Armand.

Mire a todas , mi mirada estaba cargada de cierto fastidio , yo no queria esto. Realmente estaba molestando, era incomodo. Se me iba a salir el corazón del pecho. Ella era la reina de Francia , princesa de España y su mano en esos momentos estaba mi.

La Porte aparecio , parecia que los gritos lo habían sacado de su alcoba. Me miro con reproche, aquello no le gustaba pero al ver que la reina llevaba una venda en los ojos no dijo nada.

Maire de Hautefort corrio con mucha rapidez y se inclino para poder decirle algo al oido al ayuda de camara de su majestad.

- ¿Que es lo que esta pasando aqui? - pregunto La Porte aunque mientras lo decia estaba más cerca de mi .

¿Que estaban intentando confundir a la reina?

Sentí como Ana de Austria subio su mano , sus dedos acariciaron la piel de mi cuello y luego poso su mano en mi mejilla.

- Que yo recuerde La Porte tienes barba - dijo la soberana con una risa. Su mano siguío subiendo , toco la punta de mi nariz, la examino . Apenas podia moderme el labio susperior , estaba muy nevioso.

- Quizas me la afeite majestad - el hombre se acerco tanto a mi que lo tenia casi pegado, la gatita le habia cedido su puesto. Ya esto no me gustaba nada. Podria jurar que disfrutaban verme de un color rojo tomate.

La mano de la reina volvio a bajar , paso por mi hombro y siguio su viaje hasta mi brazo. Lo apreto , algo le habia dado gracia por que se estaba sonriendo. Yo intentaba mirar hacia cualquier otro lado , no estaba bien que yo la mirara . Tenia un escote demasiado provocador para tenerla cerca de mi . Creo que me ardian hasta las orejas.

- Puede ser ...- dijo en un tono coqueto .- Pero no estoy muy segura

Su mano siguio de mi brazo volvio a mi pecho , yo creo que sabia perfectamente que estaba tocandome a mi y no a M. La Porte, quien por su parte podría partirme la espalda solo con su severa mirada

Su mano seguia , bajaba , estaba mis abdominales . Mire muy urgido a madame Hautefort. ALguien debia hablar porque ¿Dondé podría seguir tocando ?

La dama de más confianza estaba mirando a al ayuda de camara de majestad.
Infle mi pecho , estaba más que seguro que alguno iba hablar porque sino el que iba hablar era yo. Iba hablar y no se cuanto podría contener mi temperamento.

- "Su Majestad" ...-

Una mujer vestida con los habitos nos miró. Por las palabras pronunciadas en perfecto español me hizo recordar que debía tratarse de la monja venida de España.

- ¿Si? - pregunto Ana de Austria quitando su mano de abdomen. - ¿Sucede algo Estela?  - pregunto la reina usando de nuevo su frances.

Habia sido como si ahora de pronto yo la hubiese quemado.

- Ha llegado algo para usted

- Bien ...- Ana suspiro y se llevo las manos a la cabeza para poder quitarse la venda de sus ojos. - Ya regreso

La reina me miro, Ana de Austira puso sus hermosos ojos claros sobre mi. Quizas era mi cabeza pero me habia dedicado una sonrisa, una sonrisa un poco triste pero sonrisa al fin. Su mano se tendio a mi entragadome la venda y sin dudarlo la tome, la mire tambien , no se porque pero algo habia en su mirada pero tuve que bajar la cabeza para mirar el piso a modo de reverencia. Ya habí utilizado mi cuota de atrevimiento real.

Se marcho a su alcoba seguida de Estela, La Porte y Marie. El resto se quedo se disperso. La Aurara se habia excusado y se habia ido mientras que la pequeña gatita se habia quedado ahi esperando por sus amigas. Quizás estaba esperando alguna noticia de aquel hombre.

Tomé mi lugar en la silla, me sente mientras mis dedos comenzaban a jugar

No se cuanto tiempo paso , estaba tan absorto mirando aun la venda que no me importaba nada más.
El primero en salir fue La Porte su cara parecia que no era la mejor . La mejor amiga de Ana de Austria salio despues y Sylvie la estaba esperando en la puerta, ambas se fueron a la alcoba de la primera y luego de unos cinco minutos salio Estela.

Ahora si, todo estaba en un profundo silencio sacando que la lluvia aun estaba haciendo estrago afuera.

Cruce una de mis piernas y me guarde la venda en el bolsillo de mi saco. Quizas me hubiese gustado que aquel juego hubiese seguido un poco más.

Mi cabeza comenzo a viajar  , quizas no era tan malo estar aqui en el palacio. No iba a negar aun extrañaba estar alla , en el centro de la accion pero quizas estaba mejor aqui.
Paso un tiempo en el que los truenos pararon y la lluvia ya no era tan potente.

Escuche el ruido de una de las puertas abrirse y vi que era la reina , me pare de un salto y coloque mis manos detras de mi espalda .

- ...- Ana de Austria parecia que buscaba algo pero al no encontrarlo se veia un poco indecisa

- Perdone majestad ¿Busca algo? - pregunte dando un par de pasos hacia adelante.

Se hizo un silencio en el que ella solo me miro seria pero luego termino por dibujar una sonrisa, no sabia que era lo que la habia hecho sonreir.

- No...- me miro y no se quizas me lo habia imaginado pero habia cerrado los ojos tan lentamente que podia ver sus pestañas tan finamente dibujadas. - ... D'artagnan .-  comenzo acercarse a  mi , no me habia dado cuenta pero al igual que la otra noche estaba vestida con su camison, la bata real y se encontraba descalza

- ¿Si? - pregunte curioso - Majestad - hice un pequeño movimiento de cabeza, un tanto torpe.
Puso su mano en mi pechoy la deslizo hasta mi bolsillo sacando el pañuelo , no iba a mentir tenia una sonrisa tan seductora. ¿Cómo era que el rey no durmiera con ella? ¿Cómo era posible que no ...? Era mejor que no me hiciera esas preguntas.

- Y...- estaba por decirle algo cuando coloco uno de sus dedos sobre mis labios , mi cuerpo se estremecio levemente

- Lamento que Estela haya interrumpido el juego, me estaba divirtiendo - cerro su mano a centrimetros de rostro .

No pude mas que mover la cabeza, otro gesto bastante torpe.
Ana de Austria era una de las mujeres mas hermosas del mundo , o por lo menos de las que yo habia visto en mi vida.

- ¿No lo cree M.D'artagnan?

- ...- me falta aire , ella estaba jugando , era como si intentara seducirme . El gran problema es que ya habia caido como gran parte de la corte ante los encantos de la princesa española.-Si , lamento que hayan interrumpido el juego.

La puerta de las damas de compañia se abrio , y Marie de Hautefort salio , me miro , me miró mal como si estuviera arruinando algo cuando ella era la que me estaba arruinando el momento.
Ana de Austria se separo de mi , ya no era un paso de distancia sino ya eran cinco o tal vez un poco más. Ella intercambio unas palabras con su amiga en un perfecto español , el rostro de Marie se habia relajado un poco . No se que se habian dicho .

Marie salio de la habitacion seguida de Sylvie ambas se metieron en la habitacion de la reina.
Ella se dio vuelta para verme, me habia quedado ahi sin entender nada pero ella elegantemente se acerco a mi y dejo un beso en mi mejilla.

- Bon Nuit "amigo" - me dijo mezclando ambos idiomas antes de irse.

No podría decir que paso luego aquella noche, esas pocas horas de guardia habian movido demasiado mi piso o techo emocional.