martes, 12 de febrero de 2013

Una pequeña conversación

Una pequeña conversación

D'artagnan al salir de la habitación en donde momentos atrás había estado con sus amigos sintió como su cabeza comenzaba a dar vueltas pero que a su vez su corazón y el peso que sentía en su espalda ya no era tan grande como antes. El mosquetero dio unos pasos cuando se encontró a Phillipe mirándolo fijamente. Una sonrisa torcida cruzo por el rostro del muchacho.

- He escuchado que usted venía por mi señor - dijo el joven cerrando la puerta de la habitación contigua a la que se hallaban los mosqueteros - Se que es de mala educación escuchar pero tenía mucha curiosidad por saber de quien se trataba.

- Me imagino que mi llegada era inesperada para todos y por eso el revuelo.

- Se ve que usted es una persona importante , señor.

D'artagnan miró a Phillipe con una sonrisa y movió la cabeza sin decirle nada. Tenía muchas emociones en aquel momento y el vértigo se apoderaba poco a poco del mosquetero. Así que antes de comenzar a tambalear por aquel lugar el capitán camino nuevamente hacia la puerta de la habitación en donde lo estaban esperando y Phillipe en silencio entró detrás de él. El mosquetero cerro la puerta detrás de él con toda la tranquilidad del mundo y luego se acomodo a un costado sin saber que era lo que debía hacer.

- Phillipe quiero presentarte a quien será tu capitán de mosqueteros y guardia personal en el palacio real . Él es el señor D'artagnan , una de las mejores espadas de toda Europa - Aramis se acerco a Phillipe y luego miró a su amigo - el señor aquí presente es vuestro amigo como es de todos nosotros.

Phillipe estiro la mano para saludar a D'artagnan y el gascón tomo la mano de Phillipe para darle un fuerte apretón de manos pero con cuidado y mucho respeto. El mosquetero sabía que debía comportarse, que Phillipe sería Luis y debía tratarlo como lo haría con Luis porque al fin y al cabo él sería su capitán.

- Es un gusto para mi caballero D'artagnan el conoceros , he escuchado mucho sobre vosotros.

- El gusto es todo mio Phillipe - el mosquetero sonrió de costado y miró al mozalbete a los ojos - Realmente espero su majestad que haya escuchado cosas buenas sobre mi.



- Por favor D'artagnan solo sabemos decir cosas buenas sobre ti - Porthos rió fuerte dándole un matón en la espalda al mosquetero.

- Entonces que bueno escuchar que le han contado buenas cosas sobre mi a su majestad. Porque estoy seguro que no querrá tener una mala impresión de su guardián personal.

Porthos algo inquieto miro hacia afuera y miró a sus amigos.

- El vino se estar tardando mucho , tendré que ir a buscarlo muchachos porque yo me quiero emborrachar ahora ¿Que harán estas mujeres en la cocina? - el gigante hizo un par de ademanes con las manos y sacudí la cabeza con una sonrisa ancha en los labios .- No hablen mal de mi que voy por el vino caballeros - Porthos salio de la habitación con rapidez hacia la cocina.

En la habitación habían quedado aquellos hombres con el muchacho pero la atmósfera se había tensado un poco. Y estaba claro el porque. D'artagnan quien jugaba con sus dedos estaba un poco impaciente. El hombre que siempre había tenido una palabra justa para el momento preciso se había quedado sin habla. Athos conocía demasiado bien a su amigo y miro a Aramis con una sonrisa moviendo la cabeza en dirección al capitán.

- D'artagnan ve al establo y tráenos algo de leña, esta haciendo frió y por lo visto el Duque se va a tardar en la cocina buscando el vino si es que no llega ebrio con la cena. 

El mosquetero un poco incrédulo por la petición de Conde miró a su amigo arrugando un poco su entrecejo e hizo un pequeño gesto con la mandíbula. No le quedaba otra que aceptar ir por la leña al establo, después de todo solo había visto a mujeres trabajando en este lugar.

- Querido conde iré por la leña pero quiteme esta duda de la cabeza ¿ Tiene usted frío en mayo ?

- Los años comienzan hacer estragos en mi cuerpo y sin vino ni fuego lamentablemente deberé de responderle que si a vuestra pregunta. Tengo frió y Aramis tambien - el mosquetero le sonrio al obispo quien parecia que realmente no tenía frio pero simulo tener un ataque de frió de un momento a otro. Athos tenía pensando algo , todos lo sabían.

- Esta bien señor Conde , no discutiré con vos así que sino hay más remedio iré al establo por vuestra leña. - el capitán a modo de juego le hizo una pequeña reverencia a su amigo, como si estuvieran ambos en la corte.

- No os quejéis D'artagnan deberías agradecerme que os envié por leña, tantas horas montando un caballo que es bueno que vayáis a ejercitar un poco las piernas.

El capitán se apoyo en la puerta mirando a Athos con una sonrisa burlona e imito que se reía estrepitosamente.

- Que considerado y atento de vuestra parte conde - miró a Aramis - solo que tengo un pequeño problema ¿Donde queda el establo?

- Pero eso no es ningún problema querido Capitán , Phillipe os guiara hacia donde se haya el establo. Ve y ejercite sus piernas señor , no os salvara nadie - se burlo Athos

- ¡Malaga! Yo que pensaba salvarme del ejercicio , cruel es el destino del que tiene que ir por las leñas luego de tantas horas montando caballo. Os juro señores que las piernas no las siento... os hago cargo si algo me pasa en el camino.

- Phillipe llevad al señor D'artagnan al establo antes que el conde y el capitan sigan con su conversación y si el vino llega antes que estos dos terminen os aseguro muchacho que nos congelaremos. - Aramis hizo un pequeño ademán y el muchacho hizo un gesto de afirmación con la cabeza.

Phillipe caminó hacia la puerta y D'artagnan se corrió hacia uno de los costados para dejarle espacio a Phillipe. El muchacho abrió la puerta y fue el primero en dejar la habitación, D'artagnan un poco más rezagado y con paso mas lento estaba dispuesto a seguir al joven y futuro rey de Francia.

- D'artagnan - la voz del Conde hizo que el mosquetero se diera un poco la vuelta sobre sus talones y asi poder ver a su amigo con bastante curiosidad.

- ¿Si ?

- Capitán no se ha tonto 

Ambos amigos se miraron y el mosquetero achico un poco sus ojos mirando a Athos y luego de unos segundos dejo que una pequeña sonrisa torcida apareciera por su rostro.

- ¿Tonto yo? - D'artagnan a modo de juego alzo sus manos mostrando sus manos vacías en muestra de inocencia - Aun no he tenido el tiempo de hacer nada tonto.

- Querido capitan ambos entendimos el mensaje. Pero ya que el señor obispo esta aqui os dare el consejo que al igual que él os daría en algún momento. El tiempo es oro y cuando la vejez nos alcanza lo que menos tenemos es tiempo asi que os aconsejo querido amigo que aproveches que el señor Duque debe estar entretenido en la cocina y habla con Phillipe - Athos guardo silencio por unos minutos mirando por la ventana y luego miro a sus amigos con una triste sombra en sus ojos - hay tiempo que no vuelve a tus manos y se lamenta.

D'artagnan dío unos cuantos pasos hasta donde estaba su amigo y sin decir nada por unos segundos dejo caer sus mano en el hombre de aquel hombre , quien era su amigo más querido y apreto con un poco de fuerza.

- No os preocupeis querido conde los gascones somos tosudos pero no tontos y no dejamos escapar el tiempo que se nos ha dado - D'artagnan palmeo por última vez el hombro de Athos de retirarse de la habitación con una sonrisa siguiendo a Phillipe.