lunes, 11 de abril de 2016

Lluvia

Habia pasado una tan mala noche que casi no había dormido. El estomago se me estrujaba, la cabeza aun me daba vuelta y el recuerdo de lo que casi habia hecho me atormentaba.

La gran pregunta era ¿Por qué? Yo no era nada de ella, pero el hecho de poder engañarla le había dado un vuelco a mi corazón que el vertigo que me había dado era más grande que el del alcohol.

- Tengo que sacarte de mi cabeza aunque sea lo último que haga - mumure acomodandome la camisa.
El sol habia salido hacia un momento y estaba seguro que pronto llamarían a desayunar aunque la verdad era que prefería no cruzarme con Josephine, ella no tenía la culpa de que mi cabeza estaba perdiendo la razón y que mi cuerpo reacionará solo porque si.

Me acomode la camisa con cuidado y tome mis cosas, no iba a esperar a que me llamaran. Realmente lo mejor sería es que me fuera de ahí asi evitaba cruzarme con todos. Aunque necesitara de las palabras de Athos, lo mejor era dejarlo para mas adelante. Él iba a poder sacarme de este lio en el que estaba.



Agarre el bolso de cuero  y mi espada, luego salí de aquel lugar con toda mi tranquilidad.
La casa estaba totalmente en silencio. Porthos estaría recuperandose de aquella noche. Una larga noche como las que el solía tener. Por su lado Aramis, no sabía que pensar sobre él. Podía haber tenido tambien su noche, que fuera cura no quitaba que tambien fuera hombre la mayoria de las noches.

- ¿D'artagnan?

Parecía que mi pensamiento lo hubiese colocado en mi camino. El conde aparecio con Raul en los brazos, el pequeño infante dormia. Se veía tan tranquilo y sereno que hubiese deseado poder sentirme como él en aquel momento.

- Oh, buenos dias - salude a mi amigo con un susurro para no despertar al bebe.

- ¿Te marchas? - el entrecejo del hombre se fruncio y miró en dirección a mi bolso.

Me sentía mal, realmente me sentía mal. Era como cuando eres un niño y te encuentran en una travesura.

- Si, le di mi palabra a nuestro amigo que vendría a festejar y eso he hecho, ahora debo volver.

- Pero Treville ...- comenzo a decir él pero un simple movimiento de cabeza hizo que volviera a mirarme.

- Lo sé - suspire pesadamente y al desviar mi vista vi que las doncellas entraban en la estancia - Mejor es que me vaya , hay trabajo pero te prometo que los ire a ver - alce mi mano para tocar apenas la mano de Raul. - Adios pequeño amigo - mi mano subio para palmear apenas el hombro de mi mejor amigo y movi la cabeza.- Nos veremos pronto.

Luego de aquella despedida me apure a bajar las escaleras, a la primera mujer que vi  y que no se tratara de Josephine le deje una carta para el señor de la casa. Me iba, si pero no sin decir adios.
Agarre mi caballo del establo y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba montando rumbo hacia Paris a una velocidad bastante respetable para no fatigar al pobre animal.

En unas largas horas de calbagata estaba de regreso a Paris, está vez no era el lado de Saint German, no . Por supuesto que no, la reina no estaría no. Era de público conocimiento que las fiestas se habían dado en el palais royal.

Al llegar a la caballeria sentí como las gotas comenzaban a caer.  En la última taberna en la que había parado a tomar algo , había escuchado como un hombre le decía a otro que se aproximaba un gran tormenta.

Entre al palacio por el lado que me correspondia , primero tenia que hacer una parada. Tenía que hablar con Treville, le iba a pedir que me diera el pase a otra actividad lo antes posible.
Caminaba tranquilo por uno de esos largos pasillos que tenía aquel palacio cuando a lo lejos vi que el joven mosquetero Andre me habia visto, el muchacho parecia bastante emocionado de verme que dejo de a su interlocutor para venir hacia mi con un paso un tanto apurado.

- M.D'artagnan.

- Puedes decirme solamente D'artagnan , Andre - dije en tono amble pero al verle la cara de preocupación quite la sonrisa que se habia formando un instante antes en mi rostro - ¿Qué ocurre?

- Nada - se quedo callado por un instante - bueno, tal vez - me miro fijamente - Si esta buscando al capitan de Treville no está, ha salido junto a su majestad y el cardenal está misma tarde . Aunque la fiesta fue bastante divertida para los reyes , el rey ha decidido irse.

Un trueno interrumpio la conversación y yo hice un pequeño gesto con mis labios. Con el día asi tampoco podrían ir demasiado lejos.

- Es una lastima , necesitaba hablar con urgencia con él - pase una de mis manos por una de mis cejas pensando que haria para evitar cualquier tipo de encuentro con la reina - ¿Ha dejado dicho algo?

- Solo ha dicho lo mismo que siempre, Olivier no está aqui. Se lo ha llevado el capitan y la guardia de la reina ha quedado conformada por mi y otros dos hombres más que en estos momentos estan con ella y su séquito.

Me quede pensando en aquel momento , Treville no contaba con mi vuelta tan pronto y sin ninguna orden en especial podría simplemente evadir mi responsabilidad aquella noche. Algo en mi me decía que debía rotundamente evitar el encuentro pero mi deber, mi palabra hacia todos mis superiores me hacían pensar en otra cosa. Tenía una ética que cumplir.

André me miró fijamente como quien quiere leer tú mente. Alce mi vista para verlo y le sonrei de costado.

- Anoche he tenido una gran fiesta y tú sabes como terminan - sonrei para que entendiera lo que yo quería que entendiera - Vere si recupero fuerzas para .

- No .- exclamo él - no tiene porque preocuparse M...D'artagnan , yo puedo cubrir su puesto si lo desea.-se apresuró en decir.

- No te preocupes yo

- No, insisto puede tomarse la noche.

Lleve mimano hacia su hombro y lo aprete ligeramente.

- Gracias, creo que tú y yo nos llevaremos muy bien si seguimos juntos en esto - solte con cuidado su hombro - ahora si me disculpas iré a la cocina , y vere que puedo comer.

- Sería un honor para mi ser su amigo

- Estoy seguro que lo seremos

No dije nada más sino que comence a caminar en dirección hacia la cocina, no era broma ni un intento de escape por mi plan de evitar a la reina sino todo lo contrario. Realmente tenía hambre.
Al entrar en la cocina y verla totalmente a mi merced me sonrei de costado. Podría sacar lo que me apeteciera, pocas veces podía hacer eso amenos que conociera a la gente que mandaba aqui y justo el palais royal no era un buen lugar para hacer amigos, no cuando apenas eras un mosquetero.

Corri el pequeño mantel que habían dejado sobre una bandeja para ver de que se trataba. Un rico budin de pan , sentía como la boca comenzaba hacerse agua . Corte un pedazo para colocarlo en un plato y agarre una botella de vino que iba a medio camino, sabia que no estaba bien. Aun no estaba recuperado del todo de anoche pero no podia evitarlo. budin de pan solo con agua debia ser un sacrilegio.

Me sente dispuesto a comer pero unos pasos de tacones bastante apurados hizo que me levatara con rapidez de la silla.

Mis ojos buscara el mejor lugar para esconderse detras de uno de los muebles de madera , dejando la botella de vino y el budin sobre la mesa. Lo peor que podía pasarme en aquel momento es que se llevara mi botín.

Dos damas entrarón en la cocina, estire levemente mi cuello para poder ver de quienes se trataba. Pero para mi mala suerte solamente podía verles el color de pelo, una era rubia y la otra era castaña ó quizas su pelo era de color negro. La luz no me ayudaba demasiado en aquel momento.

- ¿Crees que su majestad se ha ido por la aparición de su primo?

Instintivamente mi cuerpo se movio hacia adelante , cerre los ojos y me apoye contra el mueble. No se si eso me ayudaría a escuchar mejor pero tenía que intentarlo.

- Hay muchos rumores, él rey sabe que la reina y su primo se llevan bien. Demasiado bien
Se hizo un silencio , el cual no supe como decifrar. Pero el "Demasiado bien" habia sido suficiente para resonar en mis oidos. Ahí volvi aquel sentimiento que me quemaba por dentro. Ahora que lo pensaba mejor debería haberme quedado en la casa de Porthos y me evitaba aquellos chusmerios.

- Eso es lo que dicen pero sabes que el cardenal es el principal enemigo de la reina e inventaria muchos rumores para verla de nuevo en españa. Él y la reina madre la quieren lejos de su majestad.

- Tal vez sean puros rumores.

Mi corazón levemente se tranquilizo. No del todo pero estaba un poco más calmado.  Tenía que aprender que no todo lo que se decía en la corte era verdad.

Las mujeres mormuraron algo, algo tan bajo que por más que intente escuchar no podía saber de que se trataba. Sentí el ruido de platos y luego como la puerta se cerraba. Ellas se habían ido.
Espere unos segundos para asegurarme de que volvi a estar solo y salí de mi escondite.

- Genial - murmure al ver que el budin ya no se encontraba - por lo menos me han dejado esto - dije tomado la botella de vino y tomando un poco. Aunque no lo quisiera aceptar necesitaba que algo calmara aquella tormenta que se había generado dentro de mi.

Me tome el tiempo necesario para comer otra cosa, no era el budin. No era aquello tan rico sino todo lo contrario. Un pedazo de pastel de choclo. No era lo dulce que queria pero combatia contra mi hambre y agustia.

El gran reloj de pendulo rezono por el palacio.

Tomé el vaso de metal y el plato en el que habia comido para dejarlo sobre  la mesa en donde alguien más se encargaria de lavarlos en la mañana.

Con un paso tranquilo y estando seguro de que alguien más se ocuparía de la guardia de la reina comence a caminar hacia el lado opuesto a sus aposentos.

Estaba cansado, mi cuerpo estaba tan agotado y mi cabeza esta dando vueltas.
No importara como pero debía seguir haciendo mi trabajo, un buen trabajo porque eso sumaba puntos para mi futuro ascenso pero debía mantenerme alejado de ella fuera como fuera.

Había caminado sin rumbo, mi cabeza no pensaba . Sabía que habia ido hacia un lado porque mis pies seguian los pasos uno a uno pero como mi cabeza no  estaba atenta había terminado en un ala del palais royal que no conocía.

Me acomode sobre una de las ventanas, mi vista se habia fijado en la lluvia.
Afuera los arboles se mecian como si estuvieran bailando unos con otros. Era una vista bastante entretenida aunque tambien por la estación en la que estabamos daba un tanto de frio.
Podía escuchar aun mi corazón con fuerza, aún se encontraba alterado por aquellas sensaciones extrañas.

Respire profudamente cerrando los ojos mientras dejaba caer la cabeza sobre el vano de la ventana. Debía evitarla todo lo que pudiera. Iba a evitarla todo lo que pudiera sin faltar a mi trabajo ni a mi promesa de servir a la patria.

Escuche un truerno, un nuevo trueno muy fuerte que hizo que los vidrios del palacio vibrarán con mucha fuerza.

Si tenía que creer en lo que decián a veces en los pueblos las mujeres mayores, tenía que pensar que tal vez este año empezaba así, con una tormenta porque se venía un tormenta. Superstinciones. Soy un gascón y aquello no era para mi.

- ¿D'artagnan?

Abrí de golpe los ojos mientras mi corazón se detuvo, la sangre se me helo con aquel frio que comenzo a subirme por la espalda. Debía ser una broma.

Mi cuerpo se giro luego de aquel shock y me sonrei mientras me inclinaba levemente a modo de reverencia.

- A... Su majestad - dije agachando la cabeza.

Se hizo un nuevo silencio en el que no supe bien que hacer.

Parecia una especie de broma , Porthos decía que uno debía aprovechar cada cosa que la vida te ponia enfrente, que por algo pasaban las cosas. Que uno nunca debía desaprovechar las oportunidades si la vida te daba un buen vino de Oporto porque uno debía de conformarse con agua.

 Obviamente su alusión era hacia las mujeres y la bebida, pasarla bien de una manera sana, claro sana a su modo. Pero no, en este caso no podía seguir aquel consejo, no se trataba simplemente de pasarla bien con alguna mujer hermosa. Quizas el consejo si no fuera ella lo hubiese tomado pero en este caso.

- Desde que ha vuelto de la guerra no he podido verle demasiado ...- comenzo a decir ella.
Tuve aquella necesidad de decirle algo, una excusa. Algo que pudiera usar para poder excusarme de aquella situación. Mi cabeza decía que debia irme lo antes posible. Pero mis piernas no estaban entendiendo el mensaje.

- Es raro verle de nuevo y con el cabello corto caballero. - ella me sonrio y eso me hizo sonreir. - Mis damas me han dicho que ha sido por una herida ¿Se encuentra bien?

- Gracias a Dios , solo ha sido una raspon aqui - dije llevandome el dedo hacia la frente casi en donde el pelo comenzaba salir - Estoy ...

Cerre los ojos instintavamente al sentir su mano sobre la herida ¿Qué se suponía que uno debía hacer en estos casos?

- ¿Le duele?

- No...- conteste un poco aturdido por su contacto. Estaba seguro que estó estaba afuera del protocolo.

- ¿D'artagnan? - su voz me llamo de manera tan dulce , que volvi abrir mis ojos para encontrarme los de ella. Un color bastante fuerte, azules , azules como el cielo o como el mar.

- ¿Si? - pregunté , no podia quitar mis ojos de ella . Habia caido en aquello, siempre que me habia gustado o atraido una mujer caia en mis respuestas cortas.  Monosilabicas.

Ella se sonrio, algo parecia que le había dado bastante gracia.

- ¿Como se llama? Me refiero a vuestro primer nombre

Su pregunta me hizo sonreir , era muy extraño que alguien usara mi nombre , estaba acostumbrado a que todo el mundo me llamara por el apellido de mi madre.

- Charles, majestad. Realmente soy Charles  de Batz- Castelmore pero he adoptado el apellido de mi madre.

- ¿Debio a que?

- A mi abuelo, mi abuelo es de una familia noble en gascuña. No muy ricos pero con propiedades y el titulo aqui pesa - luego de terminar aquella frase aprete levemete mis mejillas. No debería haber dicho eso. Hay gascón.

Me quedo viendo y sus ojos volvieron a la melancolia que solía tener.

- "El titulo aqui pesa" - me citó su majestad volviendo a tomar distancia

El silencio volvio a reinar el ambiente. Era experto para estropear momentos.

- Yo ...

- Tienes toda la razón M. D'artagnan , el titulo aqui pesa demasiado hasta llegar afixiar. ¿Realmente es importante ser o no ser noble?

- ...- me mordi levemente el bigote inseguro si debia seguir pero al ver sus ojos entendí que podia seguir hablando - Para algunos si , es lo más importante en la vida. A veces eso define si vives o mueres majestad.

Ella movio la cabeza pareciendo darme toda la razón pero parecía no querer aceptar del todo mis palabras.

- Tiene razón - dio un paso hacia atras , alejandose un poco más de mi - ¿Y para usted M.D'artagnan?

- ¿Para mi?- levante una de mis cejas - ¿A que se refiere majestad?

- ¿Es importante el titulo?

- Creo ...- hice una pausa pensando en que debia decir - Es importante aunque no es lo más importante - agregue apuradamente - Soy un mosquetero, si fuera el hijo de un duque seguramente tendría otro puesto. Es importante , claro que si pero ...

- Tambien es una carga - bajo la vista

Mi cuerpo se movio hacia ella pero mantuve dos pasos de distancia.

- Lo debe ser majestad porque yo la veo a usted, más alla de su corona , más alla de si es española ó no. Yo puedo ver en sus ojos que su titulo le pesa y lo lamento por usted
Ella levanto la vista , pude leer en sus ojos que había dado en el blanco. Un tiro certero justo en el medio de la diana.

- ¿Lo lamenta por mi?

- Si , usted...- me quede callado , ahi iba el vino haciendose de cuerpo .

- ¿Usted? ¿Que iba a decir Charles?

Mi nombre pronunciado por sus labios sonaban de manera distinta. De nuevo de esa manera dulce, única.

- Lamento si soy atrevido pero usted es una hermosa mujer , tiene unos ojos muy bellos pero puedo ver que sufre y eso lo lamento. No debería ser asi, parece que lo tiene todo pero creo que no es asi.
Sus labios se abrieron levemente , parecia que iba a decirme algo pero unos pasos acercandose hacia nosotros la detuvo.

- Es mejor que vuelva. Se supone que estoy durmiendo - se aparto de mi y movi la cabeza a modo de reverencia .

Estaba por darme la vuelta para irme cuando senti su mano sobre mi hombro. Me guire para encontrarmela frente de mi. La distancia se habia borrado entre nosotros y mis labios encontrarón el camino directo a sus labios.

Mi mano paso por su cintura mientras que sus manos tomaban mi rostro. Nuevamente sentía aquella sensación única que sus labios habían sembrado en mi. Mis labios se entendían tan bien con los de ella, se movian , se respondían . Tenían su propio dialogo.

Mi cuerpo iba siendo guiado por el de ella, quería decir algo pero no podía.

Si me separaba de sus labios me faltaba el aire. No habia lógica, habia perdido la cabeza desde el mismo momento en que sus labios me habian enamorado. Había caido rendido ante su sabor.
Fui siendo guiado por uno de los pesadisos. Había escuchado de ellos pero nunca lo habia comprobado por mi mismo. Ahora tampoco podría decir a la perfección que habiamos hecho pero luego de unos pasos ella , Ana de Austria habia abierto una pequeña puerta y estabamos ahí, en su dormitorio.

- ...-

La puerta se cerro detras de mi y mi mente parecio volver en si. "Dios D'artagnan tienes que salir de ahi ahora. Sal ahora " me grite .

Ella noto que me habia quedado ahi parado practicamente apoyado en la puerta del pasaje.

Nuestras miradas se conectaron una vez más. Le habia entendido sin necesidad de palabras.

- No te preocupes , nadie vendra.

Mis labios formaron una pequeña "o" y movi la cabeza hacia un lado con una sonrisa. Me despegue de la pared.

- Esto es ...- tome aire y mi mano se alzo para tocar su mejilla. - ¿Por qué yo?
Su mano tambien se alzo, tocando la mia .

- Porque yo tambien puedo leer tus ojos , Charles - dijo con una sonrisa - He pensando en tus palabras - se hizo otra pausa , ella seguia con su sonrisa y yo como espejo la imite - No voy a engañarme a mi ni a la persona que amo.

Mi entrecejo levemente se fruncio ,si habia escuchado sus palabras pero.
- ¿Perdon? No entiendo a que se refiere.

- Veo como me miras, y se que estas aqui no porque sigue ordenes. He visto lo noble que es tu corazón y me he enamorado de ti.

Levemente me heche hacia atras , ¿Había escuchado bien? ¿Realmente habia escuchado bien? Me habia pasado con la bebida de nuevo ¿No? Estono podia ser real.

Pero al sentir como ella quitaba su mano de mi mano al notar mi reaccion , volví a caer en la tierra. Aquello no era un sueño. Ella me amaba.

- Y yo la amo a usted aunque eso me cueste la cabeza - respondi tomando su rostro para traerla hacia mi y besarla , besarla con mucha efusividad, con mucho amor, con ternura mientras la guiaba hacia la cama que se encontraba detras de ella.

Su mano paso por mi pecho tirando del hilo de mi camisa para desabrocharla.En un abrir y cerrar de ojos me encontraba con mi torso desnudo. Su mano pasaba por los musculos de mi pecho. Su dedo indice dibujaba  sobre mi piel. Su toque hacia que mi piel se calentara aún más.

Mis manos se delizaban por su espalda para quitarle el corset, una tarea bastante dificil cuando se ajustaba demasiado pero en aquel momento todo parecia tan natural. Que su vestido cayó al suelo.
Mis manos volvieron a buscar su cuerpo al igual que mis labios buscaron sus labios con avidez.

La necesitaba por más que en algun lado de mi cabeza decía que aquello estaba mal , el deseo que ella habia creado en mi, callaba cualquier tipo de alerta en mi cabeza. La amaba, la deseaba , la necesitaba , la queria.

- D'artagnan ...- susurró contra mis labios

Por un momento me quede quieto , el panico volvia a mi cuerpo. Esto no esta bien pero se sentía tan bien.

- ¿Si? - pregunte casi reprimiendo un suspiro.

Mi cabeza volvio a estar sobre mi hombros y mi cuerpo se echo hacia atras previendo que aquello se habia terminado. Pero no, ella volvio a tomar mi rostro entre sus manos y sus labios se hicieron con los mios volviendo hacer que mi mente se perdiera y cuerpo se perdiera en ella.